El Restaurante Almacén de la Sal fue un emblemático establecimiento gastronómico ubicado en el paseo marítimo de Playa Blanca, en el sur de Lanzarote. Situado en un antiguo almacén de sal construido a principios del siglo XX, el restaurante ofrecía una experiencia culinaria única con vistas al mar y una decoración distintiva que incluía elementos como el esqueleto de un barco colgado del techo .
La cocina del Almacén de la Sal se centraba en platos de inspiración canaria y mediterránea, destacando por su creatividad y calidad. Entre sus especialidades se encontraban la lubina a la sal, el cordero deshuesado, el atún rojo al grill con papas arrugadas y salsa de soja, y un gazpacho exótico de mango . El restaurante también ofrecía una cuidada selección de vinos, incluyendo opciones locales como el Malvasía dulce.
El ambiente del restaurante era acogedor y elegante, con un comedor de diseño moderno y una terraza a pocos metros del mar, lo que permitía a los comensales disfrutar de la brisa marina y el sonido de las olas durante su comida . El servicio era reconocido por su atención y profesionalismo, contribuyendo a una experiencia gastronómica memorable.
Sin embargo, en septiembre de 2013, el Restaurante Almacén de la Sal cerró sus puertas y el local fue transformado en un establecimiento de comida asiática. Este cambio generó cierta controversia entre los residentes y visitantes habituales, quienes lamentaron la pérdida de un lugar emblemático que representaba la tradición culinaria de la isla .
Aunque el Almacén de la Sal ya no está operativo, su legado perdura en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de disfrutar de su cocina y ambiente únicos.