Ubicado en pleno corazón de la capital lanzaroteña, frente a la bahía de Arrecife, el Parador Restaurante es un espacio donde se respira tradición, sofisticación y sabor isleño. Con una propuesta gastronómica de altura y un ambiente que combina vistas privilegiadas, elegancia discreta y cercanía, este restaurante se ha consolidado como uno de los enclaves culinarios más emblemáticos de la ciudad.
Parador no es un restaurante cualquiera: es una experiencia sensorial que aúna el respeto por la cocina canaria, la creatividad del chef y una ejecución impecable en sala.
La carta del Parador Restaurante está diseñada para seducir tanto a quienes buscan lo auténtico como a quienes disfrutan de la innovación. La filosofía es clara: producto local de primera calidad, combinado con técnica, mimo y equilibrio.
Platos destacados que definen su cocina:
Gofio escaldado con cebolla roja y caldo de pescado
Pulpo a la brasa con puré de papas y mojo suave de cilantro
Tartar de atún rojo con aguacate y emulsión de lima
Pescado fresco del día (vieja, sama, cherne) al horno con papas arrugadas
Arroz meloso de mariscos con alioli ligero de ajo negro
Solomillo de ternera canaria con reducción de vino tinto y batata confitada
Carrilleras de cerdo ibérico al estilo lanzaroteño
Postres artesanales como la tarta de gofio, el flan de queso o el volcán de chocolate con helado casero
Además, el restaurante ofrece sugerencias fuera de carta, platos según temporada y menús especiales para eventos o grupos, siempre con atención personalizada.
La bodega del Parador está cuidadosamente seleccionada para acompañar su propuesta gastronómica con vinos canarios de La Geria, así como etiquetas de las mejores denominaciones de origen nacionales e internacionales. También cuentan con:
Cavas y espumosos para celebraciones
Vinos por copa
Carta de digestivos, licores premium y cócteles clásicos
Cafés y tés de alta calidad
El equipo de sala asesora con acierto para encontrar el maridaje ideal en cada ocasión.
El Parador Restaurante ofrece un entorno moderno, elegante y sin ostentaciones, con grandes ventanales que permiten disfrutar de vistas espectaculares al mar y al castillo de San Gabriel. Su decoración combina madera, piedra y tonos cálidos, creando un ambiente perfecto tanto para comidas informales como para cenas especiales.
Cuenta con:
Salón interior climatizado
Terraza con vistas al mar
Espacios adaptados para celebraciones, reuniones de empresa o eventos familiares
Servicio atento, profesional y cordial