Situado en la Avenida de las Islas Canarias, número 15, Bar Moon es uno de esos tesoros gastronómicos que descubres por casualidad y ya no olvidas. Local acogedor, ambiente cercano y platos que se comen despacio porque quieres saborear cada bocado. Si buscas un lugar que combine calidez, buena cocina y ese toque auténtico isleño, Bar Moon lo tiene todo.
Tapas memorables: desde las papas arrugás, las bravas —que muchos afirman son las mejores que han probado—, croquetas caseras bien hechas, hasta el pulpo a la gallega que llega con la cocción justa y sabor profundo.
Carnes de altura: la carne de cabra guisada es otro de los platos estrella; tierna, sabrosa, hecha con cariño. En Bar Moon, los platos principales de carne y los guisos reflejan la tradición y la dedicación al producto.
Pescados y mariscos frescos: viejas a la plancha, calamares fritos (“fried baby fish”), platos de pescado recomendados por los comensales.
Postres caseros que sorprenden: la tarta de queso, los dulces de la casa, se destacan en varias reseñas. Una cena aquí no termina sin pedir algo dulce.
Ambiente muy acogedor, desenfadado pero con estilo, ideal para tapas, comidas familiares o cenas tranquilas. La luz, la música, la decoración… todo suma para sentirse bienvenido.
Servicio muy valorado: personal amable, cercano, conversador, que te hace sentir como en casa. Mencionan en varias reseñas lo atentos que son los dueños (Joaquín y equipo), y cómo aconsejan los platos si no sabes qué elegir.
Buena relación calidad-precio: los clientes coinciden en que lo que pagas lo justifica con creces por la calidad de los ingredientes, la elaboración y las raciones.
Tiene una puntuación media alta (≈ 4,5/5) en plataformas como TripAdvisor, Sluurpy y Checkle.
Ganó reconocimiento por su ambiente, por su menú de tapas, y por platos como la carne de cabra, el guiso, el pulpo, etc.
Bar Moon no es solo un restaurante: es una experiencia para el paladar y para los sentidos. Comida auténtica, ambiente cálido, platos que te sorprenden por su sabor, y ese cariño en la atención que hace que quieras volver. Perfecto si estás paseando por Costa Teguise y te apetece algo que vaya más allá de lo típico, algo que se cocine con alma.