En una ciudad donde conviven culturas y sabores, el Bar El Auténtico Ecuatoriano destaca como un rincón auténtico, cálido y lleno de vida, donde se honra la gastronomía manaba, una de las más sabrosas y queridas del Ecuador. Ubicado en Arrecife, capital de Lanzarote, este local es punto de encuentro para quienes buscan comida ecuatoriana casera, generosa y con el verdadero gusto de casa.
Aquí no hay trucos: solo recetas tradicionales, ingredientes de calidad, sazón auténtica y mucho corazón en cada plato.
La carta del Auténtico Ecuatoriano está basada en los platos típicos de la costa del Ecuador, especialmente de la provincia de Manabí, famosa por su cocina rica en mariscos, plátano verde, maní y especias naturales.
Entre sus platos más representativos:
Encebollado de pescado – el clásico manaba con yuca, albacora, cebolla encurtida y limón, ideal para cualquier hora
Bollo de pescado – envuelto en hoja de plátano, con masa de verde y sabor profundo
Tigrillo con queso y chicharrón – desayuno potente a base de plátano majado
Ceviche ecuatoriano de camarón o pescado – fresco, cítrico y ligeramente dulce
Arroz marinero – con camarones, conchas, calamar y sabor costero total
Seco de gallina o de chivo – con arroz, menestra y patacones
Guatita – un clásico de fin de semana, con salsa de maní y arroz blanco
También preparan empanadas, tortillas de verde, caldo de salchicha, caldo de bola, y otras especialidades bajo pedido o los fines de semana.
Además de sus platos, el bar ofrece una selección de bebidas ecuatorianas para completar la experiencia:
Jugos naturales de naranja, maracuyá, guanábana o mora
Cola y manzana Postobón, Inca Kola y otras marcas latinas
Cerveza nacional y ecuatoriana
Café pasado o con leche al estilo de casa
Todo servido con calidez, por un equipo que trata a los clientes como familia.
El Bar El Auténtico Ecuatoriano es mucho más que un restaurante: es un espacio cultural y de comunidad, donde se celebran fechas especiales, partidos de fútbol de la selección, cumpleaños y encuentros de compatriotas.
Su ambiente es familiar, alegre y sencillo, con una decoración que evoca la costa ecuatoriana y el calor del hogar. Las raciones son generosas, los precios justos y la comida siempre sabe a casa.