Hotel César Lanzarote es mucho más que un alojamiento: es un homenaje al alma de la isla. Diseño canario contemporáneo, cocina memorable, bienestar consciente y experiencias volcánicas hacen de él una joya para quien busca algo realmente especial, íntimo y sofisticado.
Ubicado en La Asomada, un pequeño núcleo rural entre Tías y el Parque Nacional de Timanfaya, el Hotel César está estratégicamente emplazado en un entorno natural único: colinas volcánicas, viñedos de Malvasía, y el océano Atlántico en el horizonte.
Antigua casa familiar de los Manrique, ahora reformada como hotel boutique de lujo.
A 15 min del aeropuerto y 10 min de Puerto del Carmen, combina privacidad con accesibilidad.
Su situación en el centro-sur de la isla lo convierte en base ideal para explorar toda Lanzarote.
El edificio ha sido rehabilitado con absoluto respeto por su historia y el paisaje de Lanzarote, integrando el legado de César Manrique con elementos de arquitectura sostenible y diseño contemporáneo.
Arquitectura baja, cúbica, con muros encalados, marcos azules y ventanales que captan la luz volcánica.
Materiales nobles: piedra volcánica local, mármol blanco, madera de tea, tejidos naturales y colores inspirados en la flora canaria.
Espacios emblemáticos:
Patio interior con tragaluces de vidrios verdes y amarillos.
Biblioteca íntima con libros sobre arte, arquitectura, y volcanología.
Aljibes tradicionales convertidos en salas de meditación y masajes.
El hotel dispone de 20 habitaciones y suites exclusivas, todas decoradas de forma distinta, con el nombre de una planta autóctona como “Malvasía”, “Verode” o “Tabaiba”.
Estancias espaciosas, con techos altos, terrazas privadas o balcones, y vistas al mar o al paisaje volcánico.
Baños de lujo, con mármol, lavabos dobles, amenities orgánicos y duchas tipo lluvia.
Algunas suites ofrecen piscina privada o jardín exclusivo.
Un elemento clave del hotel. Combina el producto local con alta cocina canaria de autor, bajo la supervisión del chef Juanjo López.
Desayuno slow en terraza: panes artesanos, fruta local, mermeladas caseras, zumos de cactus.
Almuerzo de cocina de mercado, con tapas reinventadas y platos como papas arrugadas con emulsión de mojo, tartar de cherne, morena crujiente y arroz de lapas.
Cena degustación con maridaje de vinos locales y servicio personalizado.
Vinos ecológicos de elaboración propia y carta de referencias lanzaroteñas y peninsulares.
Una experiencia enfocada en el equilibrio cuerpo-mente-paisaje:
Masajes en aljibes convertidos en espacios spa.
Yoga matinal con vistas al mar o a la caldera volcánica.
Huerto ecológico que provee al restaurante.
Energía solar y aerotérmica, reciclaje activo y filosofía “kilómetro cero”.
Rutas privadas por los volcanes, viñedos de La Geria, playas ocultas y el arte de César Manrique.
Excursiones en bici eléctrica o a caballo, visitas guiadas a bodegas.
Picnic o cenas privadas entre volcanes o en terrazas.
Eventos privados: bodas íntimas, aniversarios o retiros creativos.
Gestión a cargo de Sébastien Jover, experto hotelero francés con fuerte compromiso con la isla.
Estilo de atención: cercano pero no invasivo, sobrio y profesional.
Ideal para viajeros en busca de privacidad, inspiración y conexión con el territorio.